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Venezuela: ¿qué mantiene en el poder a Nicolás Maduro?

El presidente venezolano lo atribuye a fuerzas celestiales, otras voces a la inaudita torpeza de sus opositores y a las válvulas de escape que los ciudadanos han encontrado para sobrevivir entre la escasez y la violencia.

Por: Pedro C. Baca

Foto: Internet

“Si estoy aquí ante ustedes es por un milagro de amor, del pueblo, de nuestra Revolución guiada desde el cielo por nuestro comandante Chávez”, exclamó eufórico el presidente Nicolás Maduro quien, contra todo pronóstico, seguía en su cargo a mediados de enero pasado cuando presentó su informe anual de gobierno Memoria y cuenta 2016 y dedicó cuatro horas de discurso a detallar las penurias que ha superado su administración para continuar con la construcción del “Socialismo del siglo XXI”, el sistema político unipartidista y económico estatista y clientelar que rige al país sudamericano desde febrero de 1999.

Resulta complicado explicar qué favorece la permanencia de un gobierno incapaz de contener la inflación (más de 700% en 2016), la contracción del PIB de 10% en el último año y el incremento de los índices de criminalidad, con 90 homicidios por cada 100,000 habitantes (el triple de los perpetrados en Brasil o México). Para encontrarla, académicos y analistas descartan, desde luego, a las fuerzas sobrenaturales. Prefieren escudriñar en la realidad cotidiana de la nación con más reservas de hidrocarburos en el mundo, pero que figura entre las nueve más corruptas, de acuerdo con Transparencia Internacional.

¿Qué ha pasado en Venezuela desde que Nicolás Maduro Moros, un ex conductor de transporte público, se hizo cargo de la presidencia, a principios de 2013? “El país ha enfrentado una compleja coyuntura económica marcada por el desplome de los precios de los hidrocarburos. El 80% de sus ingresos proviene de esta fuente y el precio promedio del barril de petróleo bajó en los últimos cuatro años de unos 100 dólares a menos de 30”, explica José Antonio Hernández Macías, académico del Cialc (Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe) de la UNAM.

 

RECUENTO DE AGRAVANTES

La situación se ha agravado por la incapacidad del gobierno para balancear el presupuesto y contener la contracción del PIB que en 2017 podría sumar 4.5%, a lo perdido entre 2014 y 2016. De acuerdo con Hernández, doctor en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, Maduro ha fracasado en sus intentos por diversificar una economía que importa siete de cada 10 productos básicos.

Maduro mantuvo intacta la nómina del sector público, que emplea a uno de cada tres venezolanos y conservó el presupuesto destinado a programas sociales. Los niveles de pobreza son menores que los de sus vecinos colombianos y los de México (la mayor economía de Hispanoamérica), pero el gasto social ha dado prioridad a medidas asistencialistas en lugar de apuntalar la planta productiva o por lo menos impedir el deterioro de la infraestructura de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Por otra parte, a la crisis contribuyen los esfuerzos tanto del exterior como de las élites locales para desestabilizar al país. “Estados Unidos es un gran consumidor de hidrocarburos venezolanos y desearía que su proveedor tuviera un gobierno más afín, como lo son el de Mauricio Macri en Argentina, el de Michel Temer en Brasil y el de Juan Manuel Santos en Colombia”, considera el académico.

Tomando en cuenta este contexto, ¿qué otros aciertos y errores se le deben atribuir a Maduro? “Definitivamente su gobierno ha sido de claroscuros, con muy poco margen de maniobra, además de proclamarse como heredero del legado ideológico del ex presidente Hugo Chávez, para quien relajar el control estatal de la economía equivalía a una traición a la patria porque implicaba abrir espacios a la oligarquía que tanto despreciaba”, explica Hernández.

Foto: La voz libre

BALANCE OBJETIVO

A favor de Maduro habla su capacidad para sortear los intentos de sus opositores, agrupados en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que quieren removerlo. Los detractores del régimen se apuntaron su mayor victoria en diciembre, cuando conquistaron la mayoría absoluta del poder legislativo, con 109 de 167 asientos en la Asamblea Nacional, pero desde su primera acción –remover el retrato de Hugo Chávez de su sala de sesiones– dio prioridad a la confrontación.

Su proceder le ha impedido conseguir la anulación de la sentencia para quienes considera presos políticos, como Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, y de Antonio Ledezma, ex alcalde del Distrito Metropolitano de Caracas.

El legislativo tampoco ha podido incidir en el manejo de la economía que, desde una de sus principales perversiones, el control de precios de productos básicos, ha ofrecido una válvula de escape a miles de venezolanos de todos los estratos quienes se abalanzan sobre todo lo que pueden comprar para luego revenderlo. Su práctica se conoce como bachaquería y a ellos como bachaqueros, en alusión a las hormigas que cargan todo lo que pueden sobre sus lomos para llevarlo a sus hormigueros.

El fenómeno de la bachaquería es ampliamente documentado por el periodista colombiano Raúl Gallegos en su libro ¿Cuándo se jodió Venezuela? Sobre cómo el país con las reservas petroleras más ricas del mundo acabó sumido en la ruina, otra vez, Editorial Ariel, 2016. Gallegos, antiguo corresponsal en Caracas de la agencia de noticias Dow Jones y el periódico The Wall Street Journal informa que en un esfuerzo por contener la inflación el gobierno ha optado por controlar el precio de unos 1,400 productos farmacéuticos, 140 alimentarios y más de 240 de higiene personal, con el agravante de que rara vez los actualiza.

 

5 MITOS Y REALIDADES

Indudablemente el país sudamericano atraviesa por delicada situación económica y política, pero “su vida cotidiana dista de la catástrofe exhibida por algunos noticiarios, lo que explica por qué el régimen se ha mantenido en pie”, opina Daniel Prado, corresponsal de la BBC en Caracas. El periodista tomó cinco creencias sobre la crisis y las contrastó con la realidad. Encontró esto:

1.- Venezuela padece hambruna

En algunas zonas se pasa hambre, pero 90% de la población tiene asegurado uno o dos alimentos sólidos por día.

2.- La población se está muriendo por inanición:

La mortalidad por desnutrición llega a 28 personas por día, según la oposición al régimen. Para su población de 30 millones tendrían que presentarse 6,000 decesos para hablar de crisis humanitaria.

3.- No hay nada que comprar

Hay pocos artículos de precios controlados (irrisorios) en los estantes de los supermercados, pero es posible encontrarlos a la vuelta de la esquina a 10 o 20 veces su valor, lo que ha mermado notoriamente el poder adquisitivo del venezolano común.

4.- No se puede salir a la calle:

La delincuencia rampante y el miedo que ha generado aconsejan tomar toda clase de precauciones, pero existe vida nocturna con restaurantes, bares y discotecas, en particular en las áreas con más índice delictivo.

5.- Venezuela es una dictadura

El enfrentamiento entre adversarios políticos ha caído al nivel más deplorable y el régimen ha encontrado salidas legales para boicotear las labores de sus detractores, pero el país cuenta aún con un marco institucional al que se acogen los opositores.

 

ACUMULADORES COMPULSIVOS

En su libro, Gallegos apunta que es conocido el hábito de los venezolanos de todas clases sociales a comprar más de lo que necesitan y que al primer signo de que la economía nacional va mal y dan origen a una demanda irracional de todos los productos, por ejemplo de papel higiénico y toallas femeninas, con lo que comienza la escasez.

La demanda no cesa, aumenta por el temor al desabasto que efectivamente empieza a darse por la aparición de bachaqueros, mujeres y hombres que recorren centros comerciales para comprar todos los productos controlados a su alcance. Sacrifican su tiempo al hacer filas durante horas porque una vez que la mercancía esté en sus manos la revenderán en el mercado 10 o 15 veces más cara.

Este ciclo perverso explica por qué muchos productos de primera necesidad, tanto alimentarios como medicamentos, terminan cruzando la frontera del país con Colombia para ser revendidos con un alto margen de ganancia. Y explica, a juicio de Gallegos, por qué dos de cada tres personas que hacen largas filas frente a los centros comerciales son en realidad bachaqueros.

El régimen ha dictado medidas para contener esta práctica, como imponer restricciones a las compras por personas, de palabra y a través del registro de su cédula de identidad, encarcelar a bachaqueros y desarticular a bandas de contrabandistas, pero se niega a ver que la principal causa del problema está en el control de precios que vuelve a cualquier mercancía un objeto preciado para los acaparadores.

 

DÓLARES BARATOS

A los daños que le ocasiona el floreciente mercado negro de productos de precio controlado, la economía venezolana suma los que provocan las restricciones a la compra venta de divisas extranjeras, vigentes desde 13 años.

El Estado venezolano es la única entidad facultada para vender dólares y considera dos tipos de cambio: el “protegido” de 10 bolívares (la moneda local) por dólar estadounidense para la adquisición de bienes esenciales, el “flotante”, de 677.07 bolívares (al momento de redactar este reportaje) para consumos en el exterior e importaciones no prioritarias. El portal venezolano especializado en finanzas dolartoday.com calcula que la cotización real es de 985.15 bolívares, pero el mercado negro paga más de 3,600 por cada billete verde.

Además de documentar las irregularidades que hasta 2014 se presentaron con la venta de dólares a 10 bolívares, solicitado por empresas fantasma o que inflan precios de sus importaciones, Gallegos explica en su libro las operaciones fraudulentas a las que se presentan todavía muchos ciudadanos comunes que solicitan dólares al tipo de cambio “flotante”.

Basta con tener pasaporte, hacer un viaje al extranjero y costear los gastos con tarjeta de crédito. El Estado venezolano aprueba la conversión de hasta 2,000 dólares en cargos. ¿Dónde está el negocio? En cuanto llega a su destino el viajero va a un cajero automático y retira la suma, la convierte a dólares. A esta operación se la llama “raspao” y ha propiciado el surgimiento de surgimiento de “empresas” en Bogotá, Panamá, Miami y Quito que cargan servicios ficticios a una tarjeta y reponen al usuario el dinero en efectivo a cambio de una comisión. En ambos casos el viajero retorna con el dinero y los vende en el mercado negro. El margen de ganancia no baja de 517%.

La solución de raíz al problema estaría en dejar flotar a la moneda libremente, pero las autoridades lo descartan porque temen el impacto psicológico en la población y el costo político en el corto plazo. En cuanto a la gente inmiscuida en este negocio, el autor de ¿Cuándo se jodió Venezuela?, asume que difícilmente querría que renunciaría a un negocio tan redituable y hasta lúdico. Así que se ha convertido en partidaria del estado de cosas imperante.

Foto: Internet, Google

CAPITAL SUFICIENTE

Nicolás Maduro debe gran parte de su capital político a su estrecha amistad con Chávez quien, para disipar dudas, lo designó su sucesor en su última aparición pública, en diciembre de 2012. El académico Hernández calcula que el mandatario cuenta con el respaldo de 25% del electorado. Lo que no significa que en automático tenga al resto en contra.

Las estadísticas indican que otro 25% de los electores respalda a la MUD, que no es un bloque monolítico, sino una constelación de membretes que en algunos casos difieren radicalmente en sus principios ideológicos y sus estrategias de acción. Queda la mitad del electorado, apático por desencanto o porque no encuentra cauce en ninguna de las opciones.

Al comparar la fuerza de chavistas-maduristas con la de antichavistas, el balance favorece a los primeros porque controlan cuatro de los cinco poderes del Estado. Eso permite al presidente optar por la beligerancia, cuya última muestra es la designación como vicepresidente de Tareck El Aissami, hasta hace unos días gobernador del estado de Aragua, y quien tiene fama de ser “el rostro joven y atractivo” del ala más dura del chavismo.

Maduro presentó la designación de Aissami, abogado y criminólogo de ascendencia siria, como parte de un recién creado “comando antigolpe” para combatir a la “ultraderecha terrorista”, es decir, a los dirigentes de MUD.

Desde hace más de un año la oposición demanda realizar un referéndum revocatorio para destituir a Maduro y llamar a elecciones anticipadas. Lo último ya es imposible de lograr porque el plazo legal ya expiró. Si insisten en la remoción, en el hipotético caso de que la consigan, el lugar de Maduro sería ocupado por Aissami quien, con el ánimo poco conciliador que lo caracteriza, describe públicamente a sus opositores como “parásitos criminales desestabilizadores”. Ya sabrá el bloque opositor a lo que se expone.

Hernández concede pocas probabilidades de diálogo que se complican más por las reacciones emocionales de los opositores. “Tienen corresponsabilidad en la radicalización de Maduro porque no tendieron puentes, ni plantearon alternativas viables para resolver los problemas de escasez e inseguridad”, explica el académico.

¿Qué hará el grueso de la sociedad venezolana, aquella que ni es chavista ni antichavista? “Seguir con su vida cotidiana porque la Venezuela real poco tiene que ver con el país paralizado, cayéndose a pedazos como lo pintan algunos medios de comunicación”, insiste Hernández. Su respuesta puede sorprender a unos, como también la del periodista Gallegos, para quien el grueso de la población se entretendrá sobreviviendo, esperanzados si no es que atenidos a que suban nuevamente los precios de los hidrocarburos. “Por experiencia saben que los ciclos de bonanza resuelven todos los problemas”, apuntó en su libro.

FECHAS CLAVE DEL RÉGIMEN DE MADURO

Diciembre 2012

En su última aparición pública Hugo Chávez lo designa heredero político.

Marzo 2013

Muere Chávez, Maduro se convierte en “presidente encargado”.

Abril 2013

Gana los comicios presidenciales. Oposición y organismos internacionales denuncian irregularidades.

Febrero 2014

Multitudinarias protestas estudiantiles en todo el país para protestar por la inseguridad. Dejan decenas de muertos y cientos de heridos.

Diciembre 2014

La economía venezolana se contrae 3.9%, es la única de Hispanoamérica que lo hace.

Abril 2015

El gobierno de E.U. sanciona al régimen venezolano por violar derechos humanos.

Diciembre 2015

El chavismo pierde las elecciones legislativas. Su primera derrota electoral en ocho años.

Junio 2016

Inicia el proceso para someter a Maduro a un referendo revocatorio, cuatro meses después las autoridades electorales lo desechan.

Septiembre 2016

El Tribunal Superior de Justicia declara inconstitucionales los actos de la Asamblea Nacional.

Noviembre 2016

Una corte estadounidense declara culpables a dos sobrinos de Maduro por conspirar para traficar cocaína entre Venezuela y E.U.

Enero 2017

La Asamblea Nacional lo acusa de “abandono del cargo”.