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Navidad: celebremos a los que nunca descansan

Mientras que la mayoría de las personas goza la época decembrina por ser un tiempo ideal para festejar y pasarla con la familia, hay gente que ve intensificada su carga laboral y sacrifica su celebración por los demás. A ellos dedicamos este reporte.

 

 

En estos tiempos sacrificarse por los otros nos habla de una gran de calidad humana, la cual se nota en estos personajes que con frecuencia deben posponer su festejo por atender a los demás. Su labor dentro de la sociedad es invaluable. Contenido entrevistó a algunos de estos héroes que hacen posible nuestros festejos: médicos, operadores de ambulancia, personal de hoteles, policías, ministerios públicos, conductores de autobuses foráneos, bomberos. Ellos forman el ejército de los que nunca descansan en Navidad.

El mundo no se detiene porque sea diciembre

Si hay un común denominador entre los profesionales que se entregan al trabajo decembrino es que en estas fechas el mundo no se detiene; por el contrario, datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reflejan que es en Navidad cuando se duplican las probabilidades de sufrir accidentes.

Nuestros entrevistados refieren un aumento en su carga laboral. Así lo señalaron a Contenido trabajadores que laboran en el Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social “Torito”. En diciembre, los operativos itinerantes se realizan las 24 horas del día, se multiplican los puntos de revisión y el 24 de diciembre no es la excepción. La Nochebuena de 2015, por ejemplo, cerca de 100 personas fueron remitidas.

Una situación similar se vive en las centrales de autobuses. En la capital del país, desde donde sale y llega más gente, las centrales ven casi triplicadas sus corridas el día previo a Navidad. Personas con esperanza de llegar a su destino abarrota las líneas de camiones foráneos y sus operadores muchas veces “celebran” la festividad tras el volante en una carretera sobrepoblada por quienes viajan de último minuto.

Los personajes consultados por Contenido, más que resignados, se muestran orgullosos de su labor. La mayoría coincide en que cuando tomaron la decisión de dedicarse a esta actividad sabían que se avecinaban sacrificios. “No sólo es el día de Nochebuena, me he perdido graduaciones de familiares, cumpleaños y otros eventos familiares”, describen. Antes de la celebración de Nochebuena y Año Nuevo primero está el oficio que desempeñan, dicen orgullosos.

 

Ramón Ariel Gutiérrez: la responsabilidad es primero

(Policía de Tránsito)

Laborar en días festivos no es una tarea sencilla. “Tanto tu familia (como tú) guardan la esperanza de que ese día no te toque trabajar, pero si estás incluido en las guardias, te tienes que hacer a la idea de que será un día de mucha chamba”, dice Ramón Ariel Gutiérrez, policía de tránsito desde hace nueve años.

Los policías a quienes les encomiendan trabajar durante la Nochebuena saben que la responsabilidad es primero, comenta Gutiérrez. Si bien hacen lo posible por pasar un rato ameno con sus compañeros de guardia o patrullaje, llevando comida especial desde sus casas para “el festejo”; saben que su prioridad es hallarse al pendiente de lo que ocurra ese día.

Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPDF), tan sólo en el turno de la jornada de Nochebuena se reciben más de 16,000 llamadas al 066. De ahí la razón que los policías a veces no tengan ni tiempo para consumir alimentos o convivir con los compañeros de turno.

El oficial Gutiérrez recuerda que la primera vez que “debutó” en las guardias de Nochebuena coincidió con los operativos del alcoholímetro 24 horas: “Para no ir al ‘Torito’ la gente hace de todo, te ofrece dinero, celulares […], y hay algunos que hasta te amenazan de muerte, pero a uno se le hace la piel dura, porque entiendes que se ponen así es porque no quieren pasar Navidad encerrados, pero de ‘pinche puerco’ no bajan el insulto”, asegura.

¿Cómo le hace para sobrellevar su trabajo en estos días? Moncho, como le dicen sus compañeros, asegura que a él le funciona prepararse mentalmente con la idea de que “sólo faltan unas horas” para llegar a casa, quizá no pueda estar en el festejo de Nochebuena, pero está seguro de que por lo menos Navidad si la pasará en compañía de los suyos. “Cuando me metí de policía, la verdad no pensé en que me iba tocar trabajar el 24 de diciembre, sin embargo, la idea de que le estás haciendo un bien a la gente y que tú puedes evitar que ocurran accidentes, te ayuda a poner la mejor cara en tu chamba”, remata.

 

José Juan Ramírez: tus luces de Navidad son los faros de los coches

(Operador de autobús foráneo)

En las centrales de autobuses las jornadas de más trabajo más extenuantes son las que se dan en los días festivos. Para José Juan Ramírez, que ha trabajado toda su vida tras el volante, no es sorpresivo que le toque trabajar el 24 de diciembre.

“Yo casi nazco en un taxi”, bromea, tratando de ocultar su rostro cansado. Acaba de llegar de una corrida de cuatro horas desde Michoacán y se disponía a irse a descansar a su casa al norte de la Ciudad de México. Pepe, como le dicen sus amigos, comenzó su trato con los camiones de su familia a los 12 años de edad. Eran propietarios de dos vehículos que hacían fletes y mudanzas, en ellos aprendió a manejar y a los 18 años decidió abandonar sus estudios en Ingeniería mecánica. Empezó a trabajar como taxista, tiempo después compró otras unidades que rentó. Su inquietud lo llevó a pedir trabajo como conductor de autobuses turísticos, al cabo de un año esa oportunidad le abrió las puertas para ser operador de autobuses foráneos.

“Yo ya sabía que trabajar en Navidad y otros días festivos era una posibilidad, lo que no sabía era cómo se festejaba. Pensaba que te daba tiempo de cenar o de echar relajo un rato, pero en esos días todo está muy movido”, cuenta Ramírez.

De acuerdo con datos de prensa, en la Navidad de 2015 centrales de autobuses como la de Puebla (CAPU) aumentan sus corridas hasta 5,000 por día, y en la Ciudad de México pueden llegas hasta 15,000 en las diferentes centrales de autobuses. Las cifras representan aproximadamente 20% de incremento en traslados terrestres sólo en la época navideña y de fin de año.

Pepe asegura que lo más duro de trabajar en Nochebuena es que su esposa cumple años el 24 de diciembre. “Yo, la verdad, nunca fui mucho de festejar la Navidad, pero por mi esposa siempre hacíamos algo especial, ella cumple años ese día y desde que estoy en ‘la ruta’, me he perdido ya de tres de sus cumpleaños; luego llegaron los niños y también me pesa no estar con ellos, pero, hasta eso, ellos entienden que su papi trabaja esos días”.

El antes taxista y chofer turístico, cuenta que “festejar es casi imposible, no hay tiempo para cenar, muchas veces la Navidad te agarra en la carretera, esos días hay mucho tránsito por la gente que viaja de último minuto y las luces de los otros coches se convierten en tus series navideñas, a veces no puedes ni hablar por teléfono con tu familia, porque no tenemos permitido usar el celular”.

Pese a que José Juan lamenta los cumpleaños que no ha pasado con su esposa, asegura que no cambiaría su trabajo. “Tengo otras entradas de dinero, pero manejar es lo que conozco y cuando se trata de trabajar en diciembre, me hago a la idea de que es un día más, y de que cuando acabe la jornada llegaré a casa y veré a mi familia, porque para celebrar Navidad tendremos otro día”.

 

Miguel Ángel y Juliana Méndez: pensé que iba renunciar

(Trabajadores de tiendas de conveniencia)

“La verdad es que trabajar aquí no es de las mejores cosas que me ha pasado en la vida”, cuenta Miguel Ángel Méndez, quien hasta hace cinco años manejaba un camión de transporte público. “Tuve un accidente y me quitaron mi licencia para andar en el camión, estuve mucho tiempo sin chamba, hasta que alguien me dijo que viniera a preguntar aquí… y pues no perdía nada”, relata.

La forma en la que uno trabaja en una tienda de conveniencia depende de varios factores; los principales son si uno es trabajador individual o si pertenece a un grupo de trabajo que administrará la tienda de conveniencia; en el primer caso se tienen prestaciones de ley, pero se gana el sueldo mínimo; el segundo caso resulta más atractivo, pues además de las prestaciones de ley, el sueldo es un poco más alto, conoces a las personas con quien trabajas e incluso eres cercano a quien es tu jefe.

Pero ese no es el caso de Miguel Ángel. Él entró como trabajador individual y como “primerizo” le tocaron los peores turnos: el de la noche que termina hasta las siete de la mañana del día siguiente y, evidentemente, todos los días festivos. “Apenas me estaba adaptando, yo había entrado en noviembre y los compañeros que ya se conocían entre ellos, me decían que diciembre estaba difícil, y sí, era como si fuera viernes todos los días, los camiones de cerveza nos surtían el doble de producto y todo el mes se vende muy bien”, detalla.

Según datos de la Cámara Nacional de Comercio, en el interior de la República las tiendas de conveniencia registran un aumento en sus ventas de entre el 3.5 y 5%, mientras que en la CDMX puede aumentar hasta en un 15%. Lo anterior tiene que ver no sólo con la cercanía de este tipo de establecimientos a las casas de los consumidores, sino con los horarios, la mayoría de éstos trabajan 24/7.

En diciembre de 2012 Miguel Méndez, como prefiere que le digan, había cumplido apenas un mes laborando en la tienda de conveniencia, y en las fiestas decembrinas vino su primer descalabro. “Me enteré de que me tocaba trabajar el 24, era la primera vez que trabajaba ese día, en mi casa son muy católicos y festejamos la Nochebuena, es muy importante para nosotros y yo no iba estar en casa”, recuerda con algo de frustración.

“A la mañana siguiente llegué a mi casa y le conté a mi señora, la verdad no podía quedarme sin trabajo, menos en estas fechas, tenía apenas un mes trabajando y nos hacía falta el dinero, vivimos en casa de mi madre y todos ponemos para la cena cada año, esta vez nos tocaba a nosotros”.

La historia de Miguel Ángel no es aislada. Información de la cadena Oxxo describe que poco más del 60% de las tiendas de conveniencia de las más de 17,450 que existen en el territorio nacional laboran los días festivos, lo que se traduce en un valor de mercado de 8,500 millones de dólares.

La solución para Miguel llegó por vía de su hija Juliana, quien con 17 años en ese entonces le dijo a su padre que no se preocupara: “Yo me voy contigo a la tienda y te hago compañía para que no estés sólo, nos llevamos un pedazo de pavo de la casa y allá cenamos”. Méndez cuenta que su primer instinto fue negarse, sin embargo, tras algo de insistencia aceptó. Juliana pasó la Navidad con su padre y unos meses después entró a trabajar al mismo sitio.

Actualmente Miguel se siente orgulloso de decir que ascendió a gerente y otros miembros de su familia han entrado al negocio. “Ahora es mucho más fácil, cuando me toca trabajar en Navidad, casi toda mi familia está aquí”, culmina.

 

Mariana Chávez Vila: celebrar con la “familia”

(Médico)

Las emergencias pueden ocurrir cualquier día y a cualquier hora, incluso en Navidad. Es por ello que los doctores cubren guardias en Nochebuena para atender a quien lo requiera. Sin embargo, contrario a lo que podría esperarse, según nos relata Mariana Chávez Vila, residente de cirugía general en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (Incmssz) uno de los hospitales públicos más destacados de la Ciudad de México, los días festivos pueden ser hasta más tranquilos que los normales.

Esto ocurre porque no se programan consultas ni cirugías en días festivos, entonces únicamente llegan casos de urgencia y el número de éstas es tan impredecible en Navidad como cualquier otro día. Hay días en que llegan muchos y hay días en que ninguno.

“En general creo que son días relajados porque la gente se lo lleva muy tranquilo y el umbral para ir al hospital aumenta un poco. Si alguien se siente mal prefiere esperarse para ir al hospital porque es Navidad, entonces generalmente son los días posteriores los que se vuelven más ajetreados”.

De acuerdo a estadísticas de la Secretaría de Salud los accidentes en Navidad aumentan 30%, principalmente en lo que se refiere a los accidentes de tránsito.

En los grandes centros hospitalarios de especialidades, como el Incmssz, las “navidades” son más tranquilas dice nuestra entrevistada, por eso los doctores, enfermeras y empleados del hospital incluso pueden hacer una pequeña cena festiva para celebrar entre ellos, siempre y cuando no exista ninguna urgencia.

“Al final convives tanto con la gente del hospital que son como tu familia también, entonces, aunque no estés físicamente con tu familia, se hace una convivencia padre y hay veces que te puedes dar el tiempo de celebrar. Al final no es lo ideal, pero estás haciendo lo que te gusta y no se pueden quedar descuidadas esas guardias”, dice Mariana Chávez.

 

Roberto Navarro: noches muy movidas

(Bombero)

Así como los doctores tienen que estar al pendiente en los hospitales, los bomberos no pueden descansar en días festivos, en especial en Navidad, un día repleto de llamadas por incendios o falsas alarmas.

Roberto Navarro tiene ocho años trabajando como bombero, y relata a Contenido sus experiencias en guardias de Nochebuena, que llegan a durar 24 horas.

“Esos días, a pesar de que son muy familiares, se consume mucho alcohol, lo cual provoca accidentes, y hay mucho peligro porque la gente deja la casa sola y se multiplican los incendios”, dice Roberto. Las luces navideñas, en especial las que se ponen alrededor de los árboles de Navidad, pueden sufrir cortos circuitos que desencadenan incendios severos.

Es por ello que Roberto cuenta que las noches del 24 son muy movidas. A partir de las 11 de la noche empiezan las llamadas por incendios. Durante el día, en cambio, se multiplican las falsas alarmas.

¿Qué sucede en estos días? Navarro comenta: “Pasa que la gente está en las prisas y deja la comida cocinándose en el horno. Hay muchas alarmas de este tipo. Sus casas se llenan de humo y nos llaman, pero en ocasiones sólo es un conato de incendio”. Toda la temporada de fin de año, hasta el día de Reyes, es bastante caótica para el Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México.

Pero no todo son emergencias. Navidad es una época en que la gente expresa su cariño y respeto por los miembros del cuerpo de bomberos.

“Nosotros en la estación somos muy amigos, hermanos. La gente nos trae comida y nosotros llevamos de nuestras casas, de nuestras familias. Hacemos una cena de Navidad en la noche, aunque nunca sabes cuándo puede haber una emergencia y tienes que salir, aunque los platos se queden servidos en la mesa”, cuenta Navarro.

 

Adalid Joshúe López: regalar buenas noticias

(Paramédico)

Su experiencia como paramédico es de 24 años, sumados a otros 18 años como voluntario a bordo de una ambulancia, hacen que el testimonio de Adalid Joshúe López Morales tenga mucho peso. Ha pasado muchas navidades en el trabajo, lejos de su familia y “celebrando” en compañía de sus compañeros paramédicos.

“El día previo a Navidad se prepara todo el equipo, porque es de los días más pesados. Suceden accidentes antes o después de la cena de Navidad, es raro que encontremos un accidente justo a la hora de la cena”.

Adalid cuenta que la del 24 es una noche con más trabajo de lo normal. Hay accidentes provocados por el consumo de alcohol y por pirotecnia, además de que hay muchos incidentes de personas con enfermedades como hipertensión o diabetes que sufren descompensaciones por el exceso de comida y por el desvelo.

Estadísticas del Consejo Nacional de la Prevención de Accidentes (Conapra) muestran un incremento de 30% en accidentes viales, como consecuencia de la velocidad y el consumo de alcohol, de los cuales muchos tienen fatales consecuencias.

“En ocasiones no es nada grave, pero algunas veces hay personas que fallecen el mismo día de Navidad y no es bonito. Por lo general son personas que ya padecían algo, de la tercera edad normalmente, que están acostumbrados a dormirse temprano y a comer poquito, pero se ‘destrampan’ en Navidad y ahí es cuando se descompensan”.

Con tantos años lejos de casa para las fiestas, Adalid dice que todavía le resulta difícil acostumbrarse a no pasar esta época con sus familiares, sin embargo, siempre se muestran comprensivos: “Nunca les ha gustado, pero saben que se necesita alguien que ayude a la gente, porque regularmente todos los servicios se apagan. Vale la pena ese sacrificio. Darle una buena noticia a alguien en Navidad es nuestro regalo navideño”.

 

 

Tips para los que trabajan en Navidad

  • Recuerda para qué trabajas: Una inyección importante para tu ánimo es que tengas en mente que tu labor tiene una finalidad para ti y los tuyos.
  • Ten en mente que el trabajo dignifica: Te hace partícipe de la sociedad, te pone a la altura de los demás, te da una opinión, te hace comprender mejor la manera en la que funcionan las cosas y te acerca a tus metas.
  • Sé paciente: Para que no te sientas solo y la puedas pasar bien, recuerda que como tú, hay otras personas que están padeciendo ese turno.
  • Consigue una cita: Muchas empresas permiten llevar un invitado para subir la moral de sus empleados, si no es así, una charla por videollamada te hará sentir parte de la celebración, sólo procura no descuidar tu trabajo.
  • Cambia la fecha: Si ya sabes que tendrás que trabajar el día de Nochebuena, organiza la celebración días antes o después, incluso tiene sus ventajas, podrás evitarte largas filas por alimentos y el estrés propio del día.
  • Ignora la fecha. Si por la naturaleza de tu labor te fuera imposible mantenerte en contacto (incluso virtual), haz lo posible por tomarla como una noche más.
  • Sé positivo: Antes de darte cuenta habrá llegado la hora de salir del trabajo y regresar a casa para compartir el primero del año o el día de Navidad con tus seres queridos.

 

 

Otras profesiones que tampoco descansan

  • Afines al sector salud: camilleros, anestesiólogos, operadores de ambulancias, etcétera.
  • Aeronáutica y afines: Pilotos, controladores de vuelo, asistentes de vuelo, mecánicos de aviación, entre otros.
  • Milicia: Ejército, Marina, Fuerza Aérea.
  • Personal de guardia y vigilancia: Veladores y guardias en edificios y casas.
  • Personal de hotelería: Recepcionistas, camareros, meseros, cocineros y personal de limpieza.
  • Cobradores de peaje.
  • Personal de tiendas de conveniencia abiertas las 24 horas.
  • Personal de asistencia vial: Grúas, asistencia mecánica, información turística, etcétera.
  • Medios de comunicación y afines: Operadores de radio, prensa escrita, presa digital, operadores de televisión, entre otros.
  • Personal penitenciario: Celadores, cocineros y demás.

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