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Manuel Reyes Solano, supercohetero de Tultepec

 

Una profesión de gran arraigo en Tultepec, Estado de México y cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII, según nos lo contó Manuel Reyes Solano artesano y supercohetero.

 

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La reciente tragedia en Tultepec, Estado de México nos hizo consultar nuestros archivos ya que hace cuatro décadas publicamos un artículo acerca de uno de los coheteros más reconocidos del lugar, Manuel Reyes Solano, famoso porque sus construcciones pirotécnicas se utilizaban durante las fiestas patrias de septiembre en el Zócalo de la Ciudad de México.

En los años cincuenta Solano sufrió un accidente en su taller casero, mientras mezclaba pólvora y otros productos químicos, perdió una mano y se lesionó un ojo que pudo salvar gracias a la intervención del médico Erasmo Cortés, entonces famoso médico de boxeadores y toreros.

En la entrevista con el reportero Guillermo C. Aguilera. Solano manifestó que nunca pudo recuperarse de la pérdidas de dos viejos libros chinos que se quemaron en ese accidente y gracias a los cuales llegó a convertirse en uno de los coheteros más hábiles del país.

El artículo presenta la semblanza de este artesano y de cómo la cohetería surgió en nuestro país, la cual se remonta al siglo XVII. Aquí se proporciona un dato histórico relevante: uno de los primeros festivales de fuegos artificiales realizados en México tuvo lugar en Acapulco en 1770, con participación de delegados de Japón, Francia y China.

Mención aparte merecen otros datos importantes dentro del citado artículo: una de cada cinco familias del municipio de Tultepec se dedica en alguna época del año a la fabricación de cohetes y fuegos artificiales; la tradición en México nació cuando los nativos empezaron a espiar a los españoles y descubrieron qué materias usaban y de dónde las extraían. Años después, ya en el siglo XIX se conocía una suerte de “espionaje industrial” en pueblos vecinos que buscaban encontrar la fórmula que atesoraban los lugareños y finalmente se advertían de los peligros que esta profesión acarreaba.

 

 

 

 

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