facebook@ twitter@ instagram@ youtube@
Inicio / ALTA DIRECCIÓN / ¿Deseo para el 2017? Un Estado de Derecho para México

¿Deseo para el 2017? Un Estado de Derecho para México

 

El Estado de Derecho a todos nos beneficia (¡a todos!), ahí su virtud.

 

 

Existe una tesis jurídico-social que, aunque evidente, hoy luce lánguida y olvidada: “El derecho es una expresión de la razón pública y suministra una estructura a nuestra vida en común. Los jueces son los instrumentos del derecho que encarnan esa razón”, escribió Owen Fiss, Sterling Professor Emeritus of Law de la Universidad de Yale en su libro El derecho como razón pública (The Law as It Could Be).

Sin embargo, en honor a la verdad, ante las actuales circunstancias y fallos de los jueces mexicanos (incluidas las sentencias de los funcionarios públicos que trabajan como ministros en la Suprema Corte de Justicia de la Nación) resulta muy difícil sostener (incluso defender) la citada postura.

Pero luego de escuchar por casi una semana las ideas de Owen Fiss (profesor invitado por la Facultad de Derecho que dirige el maestro Héctor Salazar Andreu en la Universidad Panamericana) opino que la tesis tiene mucho de cierta, y no en un sentido romántico.

Fiss asegura que “la autoridad de los jueces no surge de ninguna peculiar habilidad moral –de la cual carecen– sino de los límites del cargo a través del cual ejercen el poder. La judicatura suscita nuestro respeto porque está aislada de la política e implicada en un diálogo especial con el público”.

¡Ahí el reto! Exigir, defender y garantizar la independencia de jueces y abogados en México. Lograr que el ciudadano de a pie entienda y socialice que “la función de los jueces no consiste en resolver conflictos sino en dar significado y expresión concretos a los valores públicos contenidos en el derecho. Los jueces persiguen la justicia, no la paz”. ¡Pero ambos conceptos, anótale (y no lo olvides), los volvemos realidad todos!

¿Un mejor año nuevo?

Es un hecho: como sociedad necesitamos evitar las tentaciones del egoísmo, relativismo y subjetivismo para trabajar en la reconciliación de los intereses individuales con los de la colectividad.

¡Los deseos personales no son derechos universales en automático! Son importantes el diálogo y el respeto a las leyes para construir escenarios de prosperidad que beneficien a todos… Sin excepción o privilegios.

Para Raúl F. Cárdenas Rioseco, abogado penalista (Premio Nacional de Jurisprudencia 2016), el ejercicio de una abogacía ética e independiente resulta de gran importancia para el desarrollo social de nuestro país. Y por ello, sin titubeos ni jaloneos, una de las tareas más importantes de la sociedad debe girar alrededor del combate a la corrupción y la impunidad.

En la opinión de Cárdenas Rioseco, “el Estado de Derecho en México es una utopía. ¿Por qué? Porque la aplicación del derecho se da nada más en ciertos asuntos. Los muy poderosos, los muy ricos saben cómo eludirlo (más información en nuestro espacio de Realidad Aumentada)”.

Ya es tiempo, coincidiendo con las ideas de Fiss y con las opiniones de Cárdenas, que los mexicanos construyamos (exijamos, reclamemos, ordenemos) un Estado de Derecho para México. Que nos responsabilicemos del destino de nuestro país. La corrupción no somos todos, tampoco es una maldición cultural.

La ética tiene que servirnos para construir una nación más justa, más próspera, más competitiva y en paz. ¿Es posible?, ¡claro que sí! No es una utopía; y dicho escenario puede ser una realidad a partir de nuestros comportamientos cotidianos y arraigarse en todos los ámbitos de nuestra vida.

Lectores de la revista Contenido y de la columna Alta Dirección: ¡feliz y próspero 2017!

Te puede interesar

El Colegio de las Vizcaínas

Palacio Sara Braun

Consumos dañinos, por Gabriel Zaid