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Tequila, un mercado nacional amenazado

tequila

Por Alicia Salgado

El tequila es una de las principales marcas  y denominaciones de origen mexicano que sufre los embates de importaciones ilegales, falsificaciones y adulteraciones.

Nuestro país produce 242 millones de litros de tequila que provienen de 788,000 toneladas de agave, que se renuevan cada año en ciclos de siete años para extraer la jima.

En 2014, según las cifras del Consejo Regulador del Tequila (CRT) exportamos 171 millones a 120 países, lo que muestra el potencial que tiene el mercado de este producto destilado de alto contenido de alcohol.

La marca “Tequila” le pertenece a México y, por lo mismo, fue la primera denominación de origen reconocida, de las 14 denominaciones con que contamos en el  país. La del tequila data de 1974, y la región que la ostenta comprende 182 municipios de cinco estados de la República (todo Jalisco, 30 de Michoacán, 7 de Guanajuato, 11 de Tamaulipas y 8 de Nayarit).

Es además uno de los primeros mercados que inauguran el concepto hoy tan de moda de “integración de cadenas productivas”, porque en el CRT, en 1992 se adoptó el modelo de “evaluación de la conformidad” , mediante el cual agaveros, tequileros, envasadores y gobierno, se pusieron de acuerdo para definir normas de calidad.

Entonces México producía 80 millones de litros y se exportaba menos del 30% al mundo. El acuerdo potencializó el mercado.

¿Se preguntará entonces de qué tamaño es el mercado en México? Un estudio de la Comisión de la Industria de Vinos y Licores (Civyl), afirma que el mercado de bebidas destiladas alcohólicas de alta graduación, es de 180 millones de litros consumidos nacionalmente, pero se estima que 80.2 millones de litros tienen por fuente la producción ilegal.

Ésa es la doble moral económica: el 43% del mercado es ilegal, falsificado o ha sido importado irregularmente, tres fenómenos que se explican porque la tasa impositiva del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios es muy alta, casi del 80%.

Civyl confirmó que 20% de la pérdida por bebidas alcohólicas ilegales viene de las importaciones ilegales, 66% de la producción clandestina y el restante 14 % de falsificaciones y adulteraciones.

A diferencia de otros destilados el tequila tiene siete años mínimo de espera (ciclo de maduración del agave), y más de 70,000 familias viven de su producción: un total de 17,500 agricultores, 160 destilerías que tienen la autorización de uso de la denominación de origen, con 1,600 marcas comerciales de tequila. El dueño de la denominación de origen es el gobierno mexicano.

Por ello, desde mediados del año pasado, las  Secretarías de Hacienda y Economía y ProMéxico, han mostrado sensibilidad hacia el problema que implica grandes pérdidas para el país. Esta última dependencia detectó junto con Aduanas, la introducción de 18 tequilas piratas elaborados en Malasia, y en los procesos de  la autentificación del tequila que llevan a cabo la Profeco, la Cofepris y el SAT, se han destruido 1,200,000 litros falsificados,  que utilizan lemas engañosos, como “bebida 100% elaborada en Tequila, Jalisco”, pero que no cumplen con la Norma Oficial Mexicana.

La exportación es hoy la mejor fortaleza para este mercado.  Ha crecido 18% en el primer trimestre, pero el mercado doméstico está siendo depredado por bebidas ilegales.

Hoy el SAT sólo permite el acceso de bebidas destiladas por 17 puntos del país para facilitarle la verificación, pero no hay mejor supervisión que la del propio consumidor mexicano.

¿Cómo hacerlo?el CRT dice que los elementos principales de la etiqueta son: debe leerse la palabra “tequila” para identificar la bebida, incluye la clase y categoría a la que pertenece, se observa la contraseña oficial mexicana junto a las siglas NOM, seguida de un número de serie, grecas, la leyenda precautoria de consumo, los datos del productor y, primordialmente, la Denominación de Origen.

Finalizo comentándole que en México hay dos categorías: tequila y tequila 100% agave;  y son cinco las clases: blanco, joven, reposado, añejo y extra añejo, y cada uno dependiendo de su periodo de maduración y composición de su materia prima, se ubica dentro de la clase y categoría a la que pertenece.

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