Es más difícil explicar por qué algunas personas que experimentan parálisis del sueño sienten la amenazante presencia de alguien en su habitación o sobre su pecho. Una posible explicación podría ser las alucinaciones, que ocurren por una perturbación en el cerebro donde se encuentra el yo

Fue una noche cualquiera, pero Salma, una estudiante de 20 años de edad, en la Universidad Americana de El Cairo, tuvo una experiencia particularmente aterradora. Ella se despertó incapaz de mover un músculo, y sintió como si hubiera un intruso en su dormitorio. Vio lo que parecía ser una criatura con colmillos y sangrienta que parecía algo salido de una película de terror, de pie junto a su cama.

Más tarde explicó su experiencia a los investigadores que estaban realizando una encuesta sobre la parálisis del sueño, un fenómeno común, pero algo inexplicable en el que una persona se despierta de su sueño pero se siente incapaz de moverse. Hasta 40% de las personas dice haber experimentado parálisis del sueño en algún momento de sus vidas, y unos pocos, como Salma, alucinan con fantasmas.

“La parálisis del sueño puede ser una experiencia aterradora para algunas personas, y una comprensión clara de la causa real podría tener grandes implicaciones para las personas que la padecen”, dijo Baland Jalal, un neurocientífico de la Universidad de California, San Diego.

Los investigadores dicen que la parálisis del sueño ocurre cuando una persona se despierta durante una etapa del sueño conocido como movimiento ocular rápido (REM). Las personas en esta etapa generalmente están soñando, pero sus músculos están casi paralizados, lo que podría ser una adaptación evolutiva que mantiene a la gente libre de movimientos durante sus sueños.

Es más difícil explicar por qué algunas personas que experimentan parálisis del sueño sienten la amenazante presencia de alguien en su habitación o sobre su pecho. Una posible explicación podría ser las alucinaciones, que ocurren por una perturbación en el cerebro donde se encuentra el yo, expone una investigación reciente de Jalal y su colega Vilayanur Ramachandran, de la Universidad de California en San Diego.

Estudios anteriores han sugerido que la región implicada, el lóbulo parietal, situada en la parte superior central del cerebro, podría ser la causante. Es posible que durante la parálisis del sueño, el lóbulo parietal controle las neuronas en el cerebro mismas que disparan señales para que el cuerpo se mueva. Esto puede conducir a una perturbación en cómo el cerebro construye las imágenes corporales, asegura Jalal.

La aparición de un intruso en el dormitorio podría ser resultado de la imagen en el cerebro de cualquier persona. Una manera de reunir evidencia que indique si esto es lo que está sucediendo en el interior del cerebro durante la parálisis del sueño sería poner a prueba a las personas que tienen diferentes imágenes. Por ejemplo, si esta idea es cierta, las personas que han perdido una extremidad podrían alucinar la parte de su cuerpo amputada.

Sin embargo, las personas con este tipo de imágenes de su cuerpo son probablemente un pequeño subconjunto de la población, por lo que sería difícil llevar a cabo un experimento de este tipo, dijo el investigador.